El pasado 7 de mayo se celebró en Alcalá de Henares el encuentro "Plantando Semillas: Proyectos educativos autogestionados en el Valle del Henares", un espacio de encuentro de diferentes colectivos centrados en pedagogías alternativas. 

Espacio Voltereta estuvó allí y, tras la petición de diversas personas, queremos transcribir los 10 minutos en lo que habló Helena Fernández Pajares. Queremos compartir este texto por la importancia del mismo: creemos que invita a la reflexión y a un cambio de enfoque y paradigma centrado en las estructuras para la vida

 

Texto íntegro de las palabras de Helena Fernández en la mesa "Plantando Semillas"

Responsabilidad educativa: Cambio de paradigma a través de un modelo educativo integral de acompañamiento mixto

Espacio Voltereta somos un proyecto educativo de crecimiento familiar e infantil compuesto por 18 familias que desarrollamos nuestra actividad en una finca de encinas y pinos de 20mil metros cuadrados en el término municipal de Marchamalo, Guadalajara. 

El modelo que nos inspiró para crear espacio Voltereta parte de la convivencia con Mauricio y Rebeca Wild en el PILD, Ecuador, y el proceso transformador que esta vivencia tuvo en varias de las personas fundadoras de Espacio Voltereta.  Su modelo integral de relaciones humanas que apuesta por aportar a las familias no solo estructuras de aprendizaje para las criaturas sino estructuras para la vida tanto para adult@s como para niñ@s nos marcó profundamente. Y esto nos ha llevado durante años a reflexionar y hacernos preguntas del tipo: ¿Qué tus hij@s participen en un proyecto educativo activo es suficiente para que suceda un cambio profundo en sus familias? ¿Los lugares para que crezcan los peques de otra manera sirven para que crezcan de verdad l@s adult@s?  ¿Se transciende el modelo patriarcal familiar y social por el simple hecho de que nuestras criaturas vayan a un espacio activo? ¿El compromiso real de las familias participantes en espacios alternativos es “real”, es “vital”, es decir, cambian sus estructuras vitales de comportamiento, acompañamiento, relación, de compromiso social, de compromiso humano? L@s adult@s ponemos mucho énfasis en que nuestra criaturas crezcan respetuosamente pero, ¿qué pasa con el modelo de relaciones entre adult@s, aquí hay un cambio?

Nuestra experiencia nos dice que si verdaderamente queremos transcender el patriarcado, las estructuras familiares subrepticias y las estructuras sociales nocivas contra el ser humano, la metamorfosis ha de darse en l@s adult@s de la familia, y el trabajo de los espacios educativos activos ha de enfocarse tanto o más al trabajo con las familias que al trabajo con las criaturas.

Poniendo el supuesto de que un niñ@ asistiese a un espacio activo seis horas al día (pongamos de 9h a 15h) cinco días por semana, esto no supone ni un 18% de las horas de su vida semanal, es decir, más del 80% de sus horas las pasa fuera de un espacio educativo respetuoso y preparado. Por consiguiente, es en ese 80% de su tiempo familiar semanal cuando las niñ@s aprenden el modelo familiar y social en el que se desarrollan.

Si una criatura, tras estar en un proyecto de educación activa, pongamos, un año, perpetua actitudes subrepticias y manifiesta comportamientos de inadaptación a los límites y de malestar interno, algo falla y busquemos la causa no en el niñ@ ni tampoco en la “pedagogía respetuosa” como concepto genérico, sino en que el enfoque detrás del proyecto educativo vivencial quizá se centra mayoritariamente en las criaturas sin tener el cuenta que la mirada del proyecto ha de dirigirse a que la familia haga una transformación que luego se vea reflejada en el estar y en el ser del hij@. Y sin acompañamiento, la familia puede que no cambie a pesar de que su criatura asista a un espacio activo.

Es desacertado preparar ambientes y acompañar procesos infantiles si no se hace un trabajo paralelo profesional, serio e integral con la familia para que ésta tome las riendas de su transformación interior y cambie sus estructuras subrepticias de convivencia por estructuras para la vida. El proyecto educativo al menos ha de ofrecer esta posibilidad para l@s adult@s, que luego elegirán si quieren o pueden tomar este camino, o no.

Ante la realidad cuantificable de los tiempos que las criaturas pasan en el seno familiar, ese más del 80% de su tiempo, desde nuestro proyecto, entendemos que la participación de la familia en el espacio activo a través de la presencia real y a través de la reflexión, formación, asesoramiento, apoyo, de un proceso de profundo autoconocimiento y aprendizaje son cruciales para que se pueda dar un cambio real en la familia que transcienda el modelo patriarcal de relaciones.

De ahí que nuestro proyecto tenga un aspecto muy peculiar que lo hace idiosincrático: el acompañamiento mixto. Y de ahí el tema que traemos hoy a esta mesa: "Responsabilidad educativa: cambio de paradigma a través de un modelo educativo integral de acompañamiento mixto".

¿Esto qué quiere decir?

Responsabilidad educativa. Esta es la apuesta fuerte de Espacio Voltereta y su idiosincrasia, ya que en este proyecto se transita hacia el cambio de paradigma de forma real y concreta a través de un modelo educativo integral de acompañamiento mixto basado en el compromiso real y la participación activa y presencial de las familias en la educación de sus hij@s y en su propio crecimiento y desarrollo como adult@s.  

En Espacio Voltereta las familias hacen mucho esfuerzo. Y cuando en Espacio Voltereta hablamos de ciertos conceptos que aparecen en muchos proyectos educativos activos, conceptos como compromiso, como el de asumir la educación de nuestras criaturas, de responsabilizarnos de forma activa con su desarrollo, de educación integral y de crecer junto a ell@s, nos referimos al hecho concreto de que cada familia participante en este proyecto está asumiendo, al formar parte de este colectivo, puesto que es condición sine quam non, estructurar su vida económica, laboral y familiar en torno a su compromiso vital con un proceso de autoconocimiento y su compromiso por un cambio de modelo familiar y, por ende, social. La inversión está en que en ese más del 80% de vida familiar, l@s niñ@s vivan que sus padres cambian y se hacen verdaderamente responsables del desarrollo propio y del desarrollo infantil. 

En Espacio Voltereta, todos los días de la semana, estamos en el espacio activo  1) las familias, 2) l@s niñ@s y 3) las acompañantes.

  1.  Las acompañantes, que son profesionales de la educación activa, aportan mirada externa, un equilibrio entre cercanía y distancia emocional y su profesionalidad para cubrir la parte cognitiva (a través de los materiales vivenciales), la parte emocional (a través de la escucha activa), y el desarrollo orgánico de las criaturas (a través de los talleres de dibujo, arcilla y configuración de cartón).
  2. Las criaturas se nutren de un espacio físico y emocional en plena naturaleza, con ambientes preparados para el aprendizaje espontáneo donde pueden elegir qué hacer y cómo crecer cognitiva y también emocionalmente.
  3. Las familias en el espacio se nutren de la vivencia del acompañamiento y aprenden vivencialmente de mano de las acompañantes qué hacer, cómo hacer y cuándo hacer. Es el regalo que todos los días nos llevamos a casa l@s adult@s. 

Cada familia de Espacio Voltereta se organiza para estar en el espacio junto a sus hij@s al menos una vez por semana nutriéndose de la mirada externa de las profesionales de la educación activa que trabajan acompañando a l@s  niñ@s, observando y asimilando nuevas formas de comunicarse, de poner límites, de acompañar conflictos, de presentar materiales vivenciales para el desarrollo cognitivo... en definitiva, incorporando valiosas herramientas que cada familia se lleva a su vida cotidiana, a ese 80% de la vida de las criaturas, herramientas aprendidas y experimentadas en primera persona, de forma activa, al margen de la teoría.

La experiencia nos dice, porque lo dicen las familias, que las madres y padres de este proyecto aprenden cómo son sus hij@s cuando acompañan el espacio y aprenden cómo hacer para, en casa, en ese 80% del tiempo familiar, poder acompañarles de otro modo. Esto supone un cambio de enfoque en nuestras vidas, ya que como adult@s ponemos nuestro autoconocimiento y  nuestro crecimiento humano en el centro de nuestras vidas, e  invertimos nuestra economía en esto. 

Digamos que esta es la parte práctica, la praxis, el aprendizaje vivencial de l@s adultos dentro de una escuela vivencial. La parte teórica y  reflexiva se realiza a través de reuniones pedagógicas mensuales y a través de tutorías y reuniones trimestrales individuales de seguimiento de cada criatura y de su familia. Esto se complementa con formación externa, permanente y variada en grupos inteligentes, escucha activa, sexualidad… y aquellas temática que sean nuestro centro de interés presente.

Además, al ser  un proyecto sin ánimo de lucro y autogestionado, existen otras herramientas, como las comisiones de trabajo, en las que cada persona participa y que son un instrumento que visibiliza nuestra apuesta por la autogestión sin lucro y por la inteligencia colectiva, inteligencia que entendemos que es mejor y más completa que la individual y que nos encamina hacia un modelo de relaciones más participativas y democráticas, como también se pone de manifiesto en nuestras reuniones estructurales asamblearias. Y también contamos con la figura de una mediadora externa que, en caso de atascarnos entre adult@s, nos asistiría a no poner por delante nuestra incapacidad para obtener ayuda cuando surgen dificultades y problemas. Y si nos  resultase difícil poner nuestro lado menos fraternal sobre la mesa, la mediación nos ayudaría. 

En resumen, Espacio Voltereta: 

  • Trabaja por aportar a niñ@s y familias estructuras para la vida, es decir, mejorar la calidad de las relaciones en cooperación con nuestros hij@s.
  • Aporta herramientas de gestión a padres y madres para facilitar las variadas situaciones y  los variados conflictos que suceden dentro de un@ mism@ y por ende, los conflictos que suceden fuera de un@ mism@.
  • Facilita herramientas para replantearnos estructuras de relación, para reflexionar y redefinir el acompañamiento de nuestros hij@s, para transformarnos a nosotr@s mism@s y nuestras vidas.
  • Ofrece un lugar donde aprender a acompañar y a sentirnos acompañad@s, es una escuela de vida para las familias.
  • Contribuye a un cambio en las relaciones humanas.
  • Es un lugar donde nutrirse, transformarse y crecer.

Hemos empezado hablando de cambio de paradigma y de transcender el modelo patriarcal y ponemos broche con lo mismo. Espacio Voltereta busca:

  1. Para el individuo, sea niñ@ o adult@, poder elegir, poder sentirse, poder conocerse, transformarse y transformar su entorno.  
  2. Para el colectivo, poder transcender el modelo familiar basado en la no-convivencia, en la no-relación y en repetir las mismas estructuras de poder dulcificadas en pro de la educación activa y sustituirlas por, como dice Mauricio Wild, estructuras para la vida basadas en la convivencia real, el crecimiento colectivo y en las relaciones humanas auténticas.

 

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