El pasado 14 de mayo abrimos las puertas de Espacio Voltereta. Un día muy especial que resultó ser aún mejor de lo esperado.

Porque compartir lo que estamos viviendo y por lo que trabajamos es parte de los objetivos de Voltereta.

Y compartirlo con buen tiempo, con flores, con música, con comida rica y con amig@s es exactamente como queríamos hacerlo.

Durante la jornada, las familias que asistieron pudieron disfrutar de una visita por los espacios, de un taller de movimiento y un taller de modelado, y sobre todo, de estar. De estar en plena naturaleza, en un entorno preparado para el disfrute de las criaturas y adultos. Simplemente estar. Junto con pájaros, insectos, piedras, arena, árboles, matorrales, peques y otros adultos.

Charlar, reír, reflexionar, sentir...

El sentir de las familias

Antes de escribir esta entrada pensamos, ¿de qué hablamos en ella? ¿Del trabajo de preparación del encuentro? ¿De lo bien que salió todo? Pero no, no nos vamos a centrar en eso.

¿Y de qué vamos a hablar entonces?

Se trataba de compartir, ¿verdad?

Pues ya que compartimos nuestra experiencia con otras familias que no forman parte del día a día de Voltereta, ¿por qué no pedirles a esas familias que compartieran su sentir de este día con tod@s?

Así que eso hicimos. Pedimos a toda la gente que asistió que nos dijeran qué habían sentido, cuáles eran sus sensaciones y emociones respecto a este Encuentro al Aire. Y este fue el resultado:

 "Nos pareció un lugar maravilloso. Espacio impresionante, bello, natural...

Recursos respetuosos, que fomentan la curiosidad y autonomía. Equipo profesional muy preparado y entrañable. Ambiente familiar cooperativo y rico. Respeto y cuidado en cada detalle.

Fue una jornada enriquecedora, ilusionante, amena y divertida."

 

Una madre nos dejó una interesante reflexión que deja muchas preguntas abiertas. Una llamada de atención de imprescindible lectura:

 "Antes de nada quiero daros las gracias por abrirnos las puertas de vuestro espacio, y permitirnos disfrutar de un rato en familia allí.

Como madre, como maestra y como persona , iniciativas como la vuestra me hacen no perder la esperanza y ver que de verdad se pueden hacer las cosas de otra forma.

Me fui de espacio voltereta con sentimientos encontrados, por un lado la alegría y satisfacción de ver espacios y formas de hacer distintas a las que nuestra sociedad ofrece o marca; y por otro lado la frustración y la rabia de no entender¿ por qué no puede ser así en todas partes?, ¿por qué se tiende a no respetar los procesos de un niño/persona?, ¿por qué se enjuicia de manera negativa cualquier iniciativa que se base en el respeto al niño?, ¿por qué tan poca gente se para a pensar realmente en las cosas que la sociedad está ofreciendo a nuestros niños y a nosotros mismos, y sin embargo nos embarcamos en ellas porque es lo que hay?, ¿por qué hay que seguir las normas que marcan quienes no conocen los procesos de desarrollo, y que basan sus decisiones y actos en cualquier otra cosa?...

Mi hijo disfrutó enormemente de la libertad de poder subirse a un árbol sin tener que oír comentarios como: no te subas ahí que te vas a caer; o tener que oír que alguien me diga: yo no se como le dejas subirse ahí..."

 

Al Encuentro también asistió la gente de Podemos Guadalajara (a conocer más de cerca Espacio Voltereta ganador del Premio Impulsa 2015 en Castilla-La Mancha) y nos dejaron un bonito regalo en su web: un artículo sobre su visita al Espacio con unas fotos preciosas. 

 

Otra de las opiniones nos pone la piel de gallina al leerla, porque expresa lo que nosotras sentimos y nos hace conscientes de que desde fuera también puede sentirse:

 "Nosotrxs tres (mujer, hombre y niño de seis años) estuvimos gozando de un lugar tan potente como Voltereta. El emplazamiento, la brisa de la zona, el paisaje de a lo lejos, la vegetación propia y agreste, la tierra roja...

Estar allí produce algún tipo de efecto anti estrés y baja las revoluciones. En ello influye no solo el lugar, sino los seres humanos que componen el proyecto, que parecen estar en una rara armonía, - felices de conocerse y de compartir lo que comparten-,  y se transmite. Se siente una como en casa, acogida con cuidado y con una libertad tranquila que invita a relajarse, que quita nervios y prisas.

Los espacios interiores guardan mucho equilibrio y  se tiene la sensación de que a nivel de propuestas de juego/aprendizaje conforman un circulo perfecto, bien trazado, con un sentido lógico y meditado, adaptado a las criaturas que lo utilizan. Se ve amor por todas partes y entre todas las partes.

Gracias por abrirlo para que hayamos podido asomarnos."

 

Y cerramos con una reflexión que nos han hecho llegar, y que nos encanta. Por lo directa y concisa. Podríamos titularla, "cómo explicar lo que sentiste en el III Encuentro al Aire de Voltereta en dos palabras". Ahí va:

"Estuvo genial! ;) "

¡Ahí queda eso! Un fuerte abrazo a tod@s y miles de gracias por asistir, o por leer hasta aquí. ¡Os esperamos en el próximo encuentro!

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